Excursiones: Los frutales en flor de Aitona

Seguro que al pensar en árboles llenos de flores rosas os viene a la cabeza la imagen de los cerezos en flor de Japón. Esta imagen es un gran gancho turístico muy consolidado en varios países, pero aún muy incipiente por estas latitudes, aunque gracias a redes sociales como Instagram se están revalorizando mucho para realizar visitas e ir a fotografiar los campos en flor.

Claro que aquí no podemos ver campos enteros de cerezos en flor, pero hay una variante que produce el mismo efecto, el de la floración de árboles frutales como, por ejemplo, los melocotoneros. Si nos acercamos a la población de Aitona, situada muy cerca de Lleida, nos encontraremos cerca de 8.500 hectáreas de árboles, en gran parte melocotoneros, así que tendremos muchas fotos para hacer. Cabe decir que normalmente la floración suele ser a principios de marzo, aunque la climatología de este 2018 la ha retrasado unas semanas. Si queréis acercaros os recomiendo que estéis atentos a los perfiles de “Aitona Turisme” donde anuncian cada año el principio de la floración.

Cómo ver los frutales en flor

Para ver en Aitona los frutales en flor tenéis varias opciones. Por un lado, existen dos rutas de senderismo donde podréis adentraros por plantaciones hasta llegar a la Ermita de San Joan de Carretelá. Por otro lado, desde el mismo Ayuntamiento se organizan visitas guiadas, con las que podréis visitar plantaciones, subir a miradores, visitar el castillo de Aitona o la iglesia de San Antolín.

Otra opción es que vayáis directamente a este punto (enlace de Google Maps), que tuvo a bien indicarme el gran @bertivephoto (recomendadísimo entrar en su galería), para que podáis hacer una de las fotografías más bonitas de este lugar. Si os decidís por esta última opción, os recomiendo ir a primera hora para poder aprovechar más el día y así seguir haciendo fotografías, porque después de unos momentos de locura cámara en mano, seguro que querréis ver y hacer más fotos.

Qué más se puede visitar

Otro punto que descubrí mirando Google Maps mientras esperaba a que saliera el sol, y que además queda a tan solo 9 minutos en coche des del lugar que os he indicado antes, es el “Embassament d’Utxesa” donde existe una pequeña pasarela que se adentra en el agua y desde donde podréis hacer algunas fotos a primera hora (os dejo aquí la posición exacta).

Una vez realizadas las fotos del embalse, una posibilidad para seguir haciendo fotos de otros puntos de interés cercanos es la que yo escogí, acercarse a Lleida y seguir con el día fotográfico. En Lleida existen muchos lugares donde perderos con la cámara, como, por ejemplo, visitar la “Seu Vella”. En mi caso, me decanté por acercarme en primer lugar al “Parc de la Mitjana” un área natural de aproximadamente 90 hectáreas situado en la entrada de la ciudad, ideal para dar un paseo, desconectar y sacar algunas fotos.

Después, podéis acercaros a la “Llotja de Lleida”, donde seguro que si tenéis cuenta de Instagram habréis visto su fachada repetidamente. La Llotja tiene 35.000 m2 que fueron creados como Teatro municipal y como Palacio de congresos. Fue diseñado por la arquitecta Francine Houben de Mecanoo.

Si ya has fotografiado la Llotja también puedes aproximarte a la “Passarel·la del Tòfol”, situada entre la Copa d’Or y Rufea. Esta es otra de las imágenes clásicas que puedes encontrar en muchos perfiles de Instagram. Os dejo aquí su situación en Google Maps.

Y poco más se puede hacer en un solo día. Ahora bien, si os quedáis el fin de semana seguro que encontráis muchos otros sitios para visitar y disfrutar. Os dejo a continuación algunas de las fotos que hice durante el día.